Control de gestión y sistema de incentivosReconocer el papel que juega la satisfacción laboral en la producción es vital para el desarrollo sostenible de una empresa, especialmente si se considera que los empleados felices llegan a ser hasta 31% más eficientes que su contraparte.

Una de las claves para aumentar los niveles de felicidad y mejorar la experiencia de los trabajadores, son los incentivos laborales. Sin embargo solo el 23% de los empleados está satisfecho con el sistema de incentivos de sus empresas.

¿Cómo podría mejorar este sistema? Gracias a un adecuado control de gestión que permita saber en qué medida se cumplen los objetivos del personal y qué beneficios corresponden a cada trabajador. A continuación, se entregan detalles acerca de qué son los incentivos laborales, qué es control de gestión y qué tipo de acciones pueden implementarse para que los empleados obtengan mejores beneficios por sus tareas laborales.

¿Qué son los incentivos laborales?

Se trata de estímulos que buscan inducir a los trabajadores hacia ciertas conductas que están encaminadas a mejorar la calidad de su trabajo, a tener mayor productividad y a contribuir con la disminución de costos. En otras palabras, son recompensas que motivan a los trabajadores para mejorar su rendimiento.

Una buena planeación es importante para el manejo adecuado de los incentivos laborales y es aquí donde entra en juego el sistema de control de gestión.

¿Qué es control de gestión?

Se trata de un proceso para evaluar y medir resultados en un plazo determinado. Es un indicador que ayuda a determinar si se han cumplido los objetivos de la empresa para saber qué aspectos pueden mejorarse y qué cosas deberían cambiarse.

¿Cómo implementar un sistema de control de gestión? Existen algunas acciones que las empresas pueden implementar como parte de un control de gestión adecuado para mejorar su sistema de incentivos.

1. Gestión de talento vs incentivos

La empresa no debe pensar tanto en cómo hacer un plan de incentivos, sino en cómo hacer una gestión de talento efectiva. La diferencia es que esta última implica mucho más que solo brindar estímulos, pues incluye otras responsabilidades para apoyar al trabajador.

2. Retroalimentación

Siempre debe estar basada en el cumplimiento de los objetivos. Debe ocurrir en tiempo real, pues un error común es aplazar la retroalimentación para las juntas de fin de mes o incluso al final del año. Es importante que sea de manera personal y no a través de medios digitales.

3. Capacitación

Los trabajadores deben recibir capacitación y mejores herramientas de trabajo, por ejemplo, programas informáticos actualizados para simplificar algunas tareas dentro de la empresa.

4. Agilizar procesos de evaluación

Las actividades de cada empleado deben ser monitoreadas y evaluadas periódicamente. Se pueden entregar reportes diarios o semanales. La evaluación es una parte muy importante para el cálculo de estímulos, representados por los incentivos laborales.

5. Digitalización

El proceso de gestión de talento facilita el control de actividades diarias por empleado, da más claridad al estar basada en datos duros y además permite identificar fortalezas y puntos débiles que podrían aprovecharse o corregirse.

Es importante que la empresa lleve a cabo ciertas acciones como hacer un plan de incentivos para mejorar la satisfacción de sus trabajadores. Si los altos mandos no tienen claro cómo implementar un sistema de control de gestión, es preciso que busquen la asesoría de profesionales en información y control de gestión para que puedan cumplir los objetivos y mejorar la competitividad de la empresa.